Origen y estructura de FIU

La Federación Iberoamericana de Urbanistas (FIU) se constituyó el 14 de octubre de 2010 durante la celebración del XIV Congreso Iberoamericano de Urbanismo en Santa Cruz de Tenerife, sobre la base del Protocolo de Rio de Janeiro suscrito en abril de 2010 por urbanistas de 21 países, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, Uruguay, República Dominicana y Venezuela.

La FIU surgió bajo el impulso de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas (AETU), a partir de los Congresos Iberoamericanos de Urbanismo que a lo largo de los últimos 30 años ha ido impulsando: Sevilla 1984, Tlaxcala 1986, Barcelona 1988, Santiago de Cuba 1990, Valencia 1992, Montevideo 1994, Pamplona 1996, Porto 1998, Recife 2000, Zaragoza 2002, San Juan de Puerto Rico 2004, Salamanca 2006, Monterrey 2008, Santa Cruz de Tenerife 2010. Y los posteriores de Medellín 2012 y Sintra 2014 y La Habana para el 2017, estos, ya conjuntamente con FIU.

Acto fundacional de FIU en octubre del 2010 en Santa cruz de Tenerife
Acto fundacional de FIU en octubre del 2010 en Santa cruz de Tenerife

La FIU responde a una concepción del urbanismo y de los urbanistas, pluridisciplinar. Forman parte de FIU planificadores urbanos y territoriales provenientes de la administración, la academia y del libre ejercicio de la profesión, de todas las disciplinas relacionadas con la ciudad y los asentamientos humanos, geógrafos, arquitectos, ingenieros, sociólogos, economistas, juristas, etc. con interés y experiencia en el tema.

La FIU es una entidad sin ánimo de lucro, basada en trabajo voluntario de sus socios.

Está conformada por asociaciones nacionales legalmente constituidas de urbanistas y planificadores, miembros de FIU pleno derecho, organizados en régimen de federación.

La FIU acoge también agrupaciones y comisiones gestoras de asociaciones nacionales de urbanistas en proceso de consolidación y en los países donde no existe una asociación formal de urbanistas, la posibilidad de socios individuales.